El estrés es una enfermedad que afecta a casi el cincuenta por ciento de la población y se ceba principalmente en los más jóvenes. Si tienes entre 18 y 45 años estás en la franja de edad en la que el estrés despliega sus encantos y se puede ensañar contigo.

¿Y eso cómo se cura? ¿Qué pastillas se toman? Suelen ser algunas de las preguntas más frecuentes para intentar poner freno a la escalada de síntomas con los que se le puede identificar.

Irritabilidad, ansiedad, insomnio, dolores musculares, fatiga física y mental, tristeza, falta de concentración, aumento de apetito o problemas digestivos.

Antes de hacer una cura en falso sería bueno dedicar un pequeño tiempo a reflexionar. La habilidad para detectar que origina el estrés puede ser, en gran medida, parte de la solución del problema.

Cuando identificamos la causa es mucho más fácil poner el remedio.

El vertiginoso ritmo de vida, la inseguridad económica, los problemas en el trabajo. La falta de tiempo libre, el no saber qué hacer con ese tiempo cuando disponemos de él. Las personas tóxicas que nos rodean y el no cumplir los resultados como empleado o responsable de un equipo, suelen ser algunas de principales causas de estrés.

Cuando identificamos la causa es mucho más fácil poner el remedio.

Javier Bellot

Junto a las más clásicas, se está posicionando en los primeros puestos del ranking el móvil, a través del cual gestionamos casi todas las relaciones, ya sea el correo profesional o el privado, bancos, médicos, recibos, pagos, cobros y sobre todo la vida social y sentimental. El móvil se ha convertido en uno de los principales elementos de desequilibrio de nuestras emociones. Nos produce ansiedad, ira, y una gran dependencia.

La gestión del ritmo impuesto en el trabajo, la relación con los compañeros y la falta de tiempo para ejecutar nuestras tareas no dependen exclusivamente de nosotros, en parte, están condicionadas por los parámetros establecidos en el marco de la empresa.

El móvil se ha convertido en uno de los principales elementos de desequilibrio de nuestras emociones

La relación con el móvil sí la establecemos nosotros y quizá ha llegado el momento de fijar un nuevo vínculo con él. Al igual que firmamos un acuerdo con la compañía que nos facilita los datos, debemos establecer un contrato con nosotros mismos para establecer su uso.

No puedo realizar llamadas de más de quince minutos. Dedico otros quince minutos a cada red social.  No respondo más de cinco frases en una conversación de whatsapp.

¿Cuantas horas al día dedicas a las aplicaciones? Tiempo y energía son los dos bienes más preciados de los que disponemos en esta vida y generosamente los malgastamos.

Quizá ha llegado el momento de establecer un programa de entrenamiento encaminado a gestionar nuestro estrés y al tiempo las emociones que desequilibra su aparición descontrolada. Puede que encuentres el entrenamiento adecuado a tus necesidades o las de tu equipo en entreluces.es. Al igual que es necesario practicar ejercicios de respiración, hacer yoga o dedicar un tiempo al cuidado del cuerpo para mantener nuestra salud, la mente necesita ejercitarse y reprogramarse.

¿Te sientes capaz de establecer los ejercicios básicos de un training? ¿Eres capaz de marcarte metas y cumplirlas, o necesitas la complicidad de un experto? Cumplir objetivos es una de las cosas que más placer producen al ser humano. Empieza a entrenar para conseguirlos.

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