La queja es el resultado de la operación matemática resultante entre lo que deseamos y lo que tenemos. Te quejas cuando te encuentras mal de salud y quieres estar bien, cuando no tienes dinero, hace frio, hace calor, hay un atasco. Nos quejamos casi por todo.

El jefe, la pareja, los compañeros de trabajo, los hijos, y los seres que nos rodean suelen ser los motivos principales de nuestras quejas. Ah, y la vida. A la vida le echamos la culpa de gran parte de las cosas que nos ocurren, como si la vida fuera un ente ajeno a nosotros. Como si fuera un meteorito que nos cae en la cabeza sin esperarlo, ni saber de dónde viene. Sin apreciar que la vida es un cúmulo de circunstancias, la mayoría de ellas inesperadas, que nos hacen crecer. Vivimos quejándonos, sin apenas disfrutar.

Hay quejas inevitables, sanas, liberadoras. Como un suspiro. Quejas que nos permiten coger un poco de aire y que incluso ayudan a equilibrarnos. Quejas asociadas a un ¡Vaya! Momentáneo y fugaz, como un pequeño tropiezo en un paseo, que te hacen ser más conscientes del camino.

Existen otro tipo de quejas las que provienen de los pesimistas crónicos, esos que han nacido con el programa de la queja instalado en el sistema operativo y han hecho del quejarse la forma de comunicarse con el mundo. Esos que solo utilizan unas gafas para ver y suelen ser de cristal oscuro.

Son personas que, a veces, tienen desequilibrada la emoción de la envidia y se quejan al compararse con los demás. Quieren más de lo que tienen y no saben valorar lo que poseen. Individuos para quienes las redes sociales suelen ser un elemento para demostrar a los demás su tortura interior.

¿Eres del tipo de persona que utiliza Facebook como si fuera el muro de las lamentaciones? ¿Te has parado a pensar que los demás no han nacido para que tú les llenes la mochila con tus problemas? ¿Cuándo te quejas de forma continuada a tus amigos, te has dado cuenta que, además de escucharte, no te ofrecen ninguna solución?

Quejarse no suele servir de nada. Es la actitud que tengas frente a la supuesta confabulación de los elementos, que piensas revelados contra ti, lo que te va a resultar realmente útil.

Lo efectivo es desinstalar el programa y, si a solas no puedes o te resulta difícil, pide la ayuda de un técnico. Quizá aquí en training.entreluces.es encuentres uno que se adapte a tus necesidades. Puede ser el primer paso para ponerse en acción. Antes, incluso, de que te quedes realmente solos, sin nadie a quien poder cargar con nuestras quejas.

Si llueve podemos elegir diferentes opciones: Ponernos un buen calzado, un impermeable, un paraguas y cantar bajo la lluvia o no salir de casa. Aprende a cantar bajo la lluvia.

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